jueves, 28 de abril de 2011

Los últimos momentos antes de cambiarnos

Ahora si todo es un caos, cajas por doquier, muebles vacíos, basura y un chorrocotal de cosas que todavía se resisten a meterse en una caja. Ha sido difícil empacar debido a nuestro enanito, pero a la vez nos da tanto gusto que venga a desquiciar nuestras vidas y pensar que llegará tan pequeño al lugar donde pasaremos varios años, que hace que todo valga la pena.

Muchas cosas se han ido a la basura, otras a la iglesia, algunas mas se han vendido y lo que de plano pensamos que sirva, se conservará; nos hemos vuelto mucho mas selectivos al pensar que ahora vamos a tener un enano que pronto necesitará espacio para correr y jugar, que queremos una casa para las personas, no para las cosas. No queremos invadirnos de objetos, sino de momentos e imagenes que se quedarán en nuestro corazón.

Estamos desvelados y cansados pero ilusionados, de poder por fín llamar a ese espacio nuestra casa, para disfrutarla y a veces sufrirla, pero siendo nuestra y de nadie mas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario